Las ventajas de contratar a candidatos sénior

 

La edad debe tratarse con la misma objetividad con la que se tratan el resto de factores que se establecen al definir el perfil del candidato.

El mercado laboral dificulta la integración de candidatos mayores de 45/50 años en las empresas, y se agudiza la dureza del proceso de selección para estos candidatos, en especial en las fases iníciales, como son la respuesta a la recepción del curriculum y la oportunidad a tener la primera entrevista de selección.

Este hecho debería cambiar, y tratar este factor, la edad, con la misma objetividad con la que se tratan el resto de factores que se establecen al definir el perfil del candidato y los requisitos adecuados para ocupar la vacante.

Si bien hay ofertas dirigidas a perfiles junior o personas jóvenes, debe haber opciones de trabajo dirigidas a las personas con edad más avanzada, pues aportan una experiencia laboral más dilatada y amplia.

En ocasiones, nos encontramos  empresas que al definir el perfil del candidato descartan directamente la posibilidad de que sea mayor de 45 o 50 años, y en este caso, considero importante la labor del consultor (interno o externo), orientada a objetar el argumento del cliente, defendiendo una candidatura de esta edad.

Algunos rasgos que se convierten en ventajas son:

  • Además de la experiencia, aportan, generalmente, un nivel de madurez personal destacado, desarrollado a lo largo de los años, que les permite gestionar con mayor soltura situaciones que se dan en el entorno de trabajo de forma cotidiana. Me refiero a limar las asperezas con algún miembro del equipo, a gestionar un ambiente enrarecido o a la gestión de conflictos.
  • La experiencia permite anticiparse a algunas situaciones.
  • Tienen una visión más realista del trabajo y de la empresa. Asimismo, sus expectativas respecto a un trabajo también los son.
  • Son personas más estables a lo largo del tiempo, y fieles a la empresa. Valoran haber sido el candidato seleccionado, así como a la empresa y al consultor.

Como consultora con experiencia en selección de personal, puedo afirmar que en algún caso se ha incorporado un candidato de más de 50 años, consecuencia de la insistencia frente a la empresa cliente para que valorasen al candidato, como mínimo en las fases iníciales del proceso.

Si no hubiese sido por esta insistencia, estas personas tan válidas no se hubiesen incluido en el proceso de selección, a pesar de que se ha demostrado que el resultado ha sido positivo, tanto para la empresa cliente, como para el candidato, teniendo continuidad su relación laboral a lo largo del tiempo y de forma exitosa.

Para concluir, quiero hacer una reflexión acerca de que son la personalidad y la actitud del candidato las que predominan, por encima de la edad, ya que hay personas jóvenes con niveles discretos de pro actividad, dinamismo, ganas de emprender, y aprender, con poca inquietud, y por el contrario hay personas de más de 50 años con ansia de participar en nuevos proyectos, con total disponibilidad y dedicación hacia el trabajo y con necesidad de aportar al entorno de la empresa. Considero por tanto que es labor del consultor defenderlo ante las empresas.